Cambia tu rutina mañanera
Soy una persona de mañana, tampoco es que mi ideal sea despertarme a las 6 de la mañana todos los días, pero cambiando un poco la rutina, todo os va a parecer mucho mejor. ¡Siéntete más productiva!
DESPIÉRTATE ANTES
Intenta despertarte antes por la mañana. Forzar el despertado y volver a poner la alarma cada 10 minutos no te hará ningún bien. ¿Cómo saber cuándo levantarte?
Aprovecha las vacaciones y/o el fin de semana para instalaste una App de medición del sueño. Os recomiendo el fin de semana ya que al cambiar la costumbre del tono del despertador, no quiero ser responsable de que alguno se quede dormido para ir al trabajo.
¿Qué hacen estas Apps?
Debes poner el móvil debajo de la almohada y detectaran con tus movimientos, cuáles son tus fases del sueño, entonces según la hora a la que tengas que despertarte, empezará a sonar la alarma en el mejor momento posible, es decir, intentará siempre despertarte en el momento que te afecte menos negativamente Yy por lo tanto estarás más lleno de energía.
RUTINA SIMPLE
Antes dedicaba un buen rato a elegir mi ropa diaria, maquillaje, desayuno…He aprendido a implicar el proceso.
Si tengo un evento o una reunión importante elijo la ropa el día anterior, el maquillaje se ha simplificado a una crema con color (y mi piel me lo ha agradecido) y el mejor desayuno que he encontrado es una tostada con jamón y un café.
HAZ LA CAMA
Es una tarea simple, pero que te mantendrá ordenado desde primera hora de la mañana ¿Quién quiere legar cansado después de trabajar y encontrarse el cuarto hecho un desastre?
ESCRIBE ALGO, MEDITA O DIBUJA
Llevar una libreta y un lápiz encima debería ser imprescindible, igual que una libreta que podamos usar durante nos damos una ducha.
Escribe, medita, piensa, dibuja…
La idea es no ir como un zombie hasta las 10 de la mañana. Puede ser cualquier cosa: desde una lista hasta un croquis de una nueva idea.
¡Así que ahí lo tienes! ¡Alguna otra idea? ¿Tienes alguna idea más que puedas añadir?
Claves para una decoración de interiores con criterio y personalidad
Decorar bien un espacio no consiste en seguir tendencias ni en acumular objetos bonitos: consiste en crear un entorno que funcione para quien vive en él, que refleje su personalidad y que genere bienestar en el día a día. Para conseguirlo, hay algunos principios que los profesionales de la decoración aplican sistemáticamente y que cualquier persona puede incorporar sin necesidad de estudios especializados.
El primero es la coherencia estilística: no hace falta que todo sea del mismo estilo, pero sí que exista un hilo conductor que dé unidad al conjunto. Puede ser una paleta de colores, un material predominante, una época histórica o simplemente una sensación común (calidez, ligereza, elegancia). Sin ese hilo conductor, el resultado tiende a parecer desordenado y sin intención.
El segundo es la proporción y escala: los muebles, los objetos decorativos y las obras de arte deben estar en proporción con el espacio que ocupan. Un cuadro pequeño en una pared grande pierde todo su impacto; un mueble demasiado grande en un espacio reducido lo aplasta. Aprender a calibrar el tamaño de los elementos es una de las habilidades más valiosas en decoración.
El tercero es la edición y el espacio vacío: la decoración de calidad no llena cada rincón disponible, sino que elige con cuidado qué se pone y qué se deja fuera. El espacio vacío —la pared libre, el hueco sin objeto— no es un fallo, sino un recurso que da protagonismo a lo que hay y permite que el ojo descanse.
En Láminas para Enmarcar encontrarás arte de calidad para completar tu decoración con criterio.


