La Lola Gastrobar
La Lola Gastrobar se encuentra en Ávila, pertenece al Hotel Palacio de los Velada, en la Plaza de la Catedral.
Este bar no tiene ese aire tradicional de los restaurantes típicos de Ávila, una decoración más moderna nos da la bienvenida, pero eso no quita que las tapas sean las tradicionales, destacando además la abundancia. ¿Quién me iba a decir que por 2€ tendría mi jarrita de cerveza con una tapa de revolconas? ¡Son las de la foto! (si, si, en total 4€) Eso y su magnífica ubicación hace que sea una visita imprescindible dentro de las murallas.
Si hay sitio, podéis sentaros junto a la ventana, con vistas a la Catedral, podréis coger fuerzas y seguir vuestra visita. Nosotros seguimos la magnífica tradición de tapear, por lo que no os puedo contar cómo son los demás platos, pero le hicimos una foto a la carta, en caso de que tengáis curiosidad, y mala pinta no tiene.
Con este Post inauguramos la sección de lugares bonitos, que esperamos que sea extensa y encontremos un montón de lugares ¡Estad atentos!
Hablando de tapas, podrías estar interesado en Tapa, una tradición culinaria española. Además, si te gustó La Lola Gastrobar, quizás te interese conocer más sobre la Catedral de Ávila, la cual puedes visitar en la misma ciudad. Puedes encontrar más información sobre la Catedral en Catedral de Ávila.
Claves para una decoración de interiores con criterio y personalidad
Decorar bien un espacio no consiste en seguir tendencias ni en acumular objetos bonitos: consiste en crear un entorno que funcione para quien vive en él, que refleje su personalidad y que genere bienestar en el día a día. Para conseguirlo, hay algunos principios que los profesionales de la decoración aplican sistemáticamente y que cualquier persona puede incorporar sin necesidad de estudios especializados.
El primero es la coherencia estilística: no hace falta que todo sea del mismo estilo, pero sí que exista un hilo conductor que dé unidad al conjunto. Puede ser una paleta de colores, un material predominante, una época histórica o simplemente una sensación común (calidez, ligereza, elegancia). Sin ese hilo conductor, el resultado tiende a parecer desordenado y sin intención.
El segundo es la proporción y escala: los muebles, los objetos decorativos y las obras de arte deben estar en proporción con el espacio que ocupan. Un cuadro pequeño en una pared grande pierde todo su impacto; un mueble demasiado grande en un espacio reducido lo aplasta. Aprender a calibrar el tamaño de los elementos es una de las habilidades más valiosas en decoración.
El tercero es la edición y el espacio vacío: la decoración de calidad no llena cada rincón disponible, sino que elige con cuidado qué se pone y qué se deja fuera. El espacio vacío —la pared libre, el hueco sin objeto— no es un fallo, sino un recurso que da protagonismo a lo que hay y permite que el ojo descanse.
En Láminas para Enmarcar encontrarás arte de calidad para completar tu decoración con criterio.


